Ventilación y COVID-19

Publicado el: 04/11/2020

Al respirar,  hablar, cantar o gritar expulsamos gotas muy pequeñas que quedan flotando en el aire alrededor de 2-3 horas o más, son los llamados aerosoles. Estos aerosoles pueden ser una vía de trasmisión del COVID-19 ya que son susceptibles de contener el virus al igual que otros gérmenes.

En ambientes interiores los aerosoles se acumulan si no existe una ventilación adecuada, por ello el riesgo de contagio de COVID-19 en estos ambientes es superior al riesgo en el exterior y las autoridades informan que siempre es preferible realizar todas las actividades que se pueda en el exterior.

OMS: Episode #10 Ventilation & COVID-19. 30/10/2020

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elaborado un vídeo dónde se explica la importancia del control de la vía de transmisión aérea mediante una ventilación adecuada.

Para reducir la cantidad de aerosoles generados en los espacios cerrados debemos:

  • Limitar aforos.
  • Utilizar mascarillas.
  • Rebajar las conversaciones y el tono.

Y para controlar el riesgo de contagio, las medidas de control pasan por:

  • Usar la mascarilla bien ajustada.
  • Reducir el tiempo de permanencia en el espacio cerrado.
  • Aumentar la distancia interpersonal.
  • Ventilar (aportar aire nuevo y limpio) para eliminar o reducir la presencia de aerosoles en el ambiente.

En el documento del Ministerio de Sanidad "Evaluación del riesgo de la transmisión de SARS-CoV-2 mediante aerosoles. Medidas de prevención  y recomendaciones" (noviembre 2020) se puede encontrar información más detallada sobre la vía de transmisión por aerosoles, la evaluación del riesgo de propagación y las medidas preventivas a aplicar.


Prevención de la propagación del virus

Desde el punto de vista de prevención se debe procurar la ventilación de los puestos de trabajo en ambientes interiores, garantizando la máxima renovación del aire y/o utilizando los filtros adecuados para controlar esta vía de contagio: 

  • Aumentar el aporte de aire limpio exterior de forma natural manteniendo las puertas y ventanas abiertas y mediante los sistemas de climatización/ventilación evitando las recirculaciones de aire. Un indicador indirecto de la renovación adecuada de aire es la concentración de CO2 en el ambiente. Al respirar exhalamos CO2, por lo que valores elevados indican una ventilación deficiente. 

  • Usar filtros y purificadores para retirar las partículas y aerosoles en suspensión en el aire es una medida complementaria a la anterior que permite mejorar la calidad del aire y reducir el riesgo de propagación. Se recomiendan filtros tipo HEPA o similares de alta eficacia de filtración. 

A continuación te ofrecemos información y recursos que recogen recomendaciones sobre ventilación en los espacios cerrados para mitigar la propagación del COVID-19.