Prevención de virus invernales en empresa

Publicado el: 28/01/2020

Las empresas pueden adoptar medidas sencillas y eficaces para prevenir la propagación de estos virus en sus centros de trabajo, unas medidas que además permiten mantener el lugar de trabajo más saludable.

Promoción de la vacunación

La vacunación es la medida más eficaz contra la gripe. A pesar de los falsos mitos, sigue siendo una medida que la administración sanitaria se encarga de actualizar y promover anualmente.

Es recomendable para todos los trabajadores y especialmente para aquellas empresas con una actividad con mayor exposición como las sanitarias, la educación o aquellas con trato habitual con público, contacto con animales, etc.

La empresa, mediante su servicio de prevención, debe promover la vacunación a través de campañas de sensibilización. 

Qué trabajadores se deben vacunar

La vacunación es recomendable para toda la población, pero lo esstá especialmente indicada para aquellos trabajadores/as que pueden sufrir complicaciones en caso de enfermedad, pueden transmitirla en su trabajo a colectivos o a familiares con riesgo alto de complicaciones o aquellos trabajadores/as con exposición a animales que pueden transmitir otro tipo de virus de la gripe y crear una coinfección y posible mutación del mismo.

La vacunación está recomendada para aquellos trabajadores:

  • De más de 60 años.
  • Embarazadas.
  • Con un riesgo alto de complicaciones derivadas de la gripe: personas con enfermedades crónicas, inmunodeprimidas u otras patologías de base.
  • De centros sanitarios, geriátricos, atención domiciliaria o farmacias.
  • De colegios y guarderías.
  • De granjas o explotaciones avícolas y porcinas, mataderos u otras actividades en contacto con animales que puedan exponer al trabajador a coinfecciones de virus humanos y aviar o porcino.

Prevención del contagio por contacto

Las manos juegan un papel muy importante como vehículo transmisor de microorganismos. Según algunos estudios hasta un 80% de los gérmenes son transmitidos por las manos.

Las personas infectadas por el virus de la gripe pueden contagiar a otras personas un día antes de que se presenten los síntomas y hasta 5 o 7 días después de enfermar. Esto significa que podemos transmitir la gripe antes de saber que estamos enfermos.

Los virus tienen una gran capacidad para sobrevivir en medios externos a las personas. El virus de la gripe sobrevive entre 8 y 12 horas en ropa o pañuelos de papel y entre 24 y 48 horas en superficies como manetas o picaportes de puertas o un teléfono. Mientras que los rotavirus, virus causantes de gastroenteritis, pueden llegar a durar hasta 60 días en superficies inertes.

  • En temporada gripal se deben promover medidas que minimicen el contacto próximo y prolongado entre los empleados: realizar reuniones telemáticas o de menor duración, empleo de las nuevas tecnologías en los grupos de trabajo, evitar saludos personales o cercanos, etc.
  • Planificar y garantizar una limpieza frecuente de las superficies y objetos de uso frecuente por parte del personal, como botoneras de ascensores, puertas, superficies de mostradores o mesas de trabajo. La frecuencia se debe incrementar en temporadas gripales. En aquellos centros de trabajo como colegios, guarderías o sanitarios esta medida debe ser prioritaria.
  • Promocionar el lavado de manos. Es una práctica que debemos realizar con frecuencia y de forma adecuada para evitar contaminar todo aquello que tocamos. Las encuestas y estudios muestran que nos lavamos poco las manos y lo hacemos mal, debemos aumentar la frecuencia del lavado y hacerlo de forma adecuada. En los centros de trabajo es un entorno propicio para la sensibilización y promoción del correcto lavado de manos.
  • Disponer y ofrecer a los trabajadores los medios materiales adecuados para el lavado de manos como toallas de papel, jabón de manos, papeleras, etc.

Prevención de la vía aérea

El aire es la principal vía de propagación de los virus. Con un estornudo los virus pueden alcanzar casi 2 metros y contagiar a compañeros y superficies del entorno como teclados, mesas, teléfonos, etc. 

  • Garantizar la renovación y ventilación del aire en los espacios de trabajo. Los sistemas de climatización deben proporcionar una humedad y temperatura adecuada del ambiente interior.
  • En temporada gripal se deben promover medidas que minimicen el contacto próximo y prolongado entre los empleados: realizar reuniones telemáticas o de menor duración, empleo de las nuevas tecnologías en los grupos de trabajo, evitar saludos personales o cercanos, etc.
  • Promover protocolos para la higiene respiratoria y manejo de la tos: como estornudar y toser de forma higiénica.
  • Disponer y ofrecer a los trabajadores/as los medios materiales adecuados para el protocolo de higiene respiratoria: jabón, pañuelos desechables, papeleras, etc.